
A veces los caminos creativos llegan en los momentos más inesperados. Mi historia con los tapices empezó en plena pandemia, cuando el mundo se detuvo y descubrí que necesitaba un espacio propio para crear, para conectarme conmigo y con lo que me rodea.
Fue entonces cuando me animé a hacer cursos online de macramé. Entre nudos y cuerdas empecé a descubrir la paciencia, la calma y la belleza de trabajar con mis manos. Con el tiempo, mi curiosidad me llevó a explorar el macraweave, una técnica que combina texturas y fibras, y allí encontré un nuevo universo de posibilidades.

Hoy Trama Patagónica es el reflejo de ese viaje. Un proyecto que nació en un rinconcito de mi casa y que fue creciendo con cada tapiz, con cada historia que se fue tejiendo entre hilos y colores.
Crear tapices artesanales se convirtió en mi forma de transmitir emociones y dar vida a espacios. Cada pieza es única, hecha con dedicación, calma y ese amor que solo lo hecho a mano puede llevar consigo.

Y, por supuesto, una gran parte de mi inspiración proviene de los paisajes patagónicos: sus colores, sus formas y su inmensidad. Esa fuerza natural atraviesa mi obra y me recuerda que cada creación es también un pedacito de mi tierra.
Trama Patagónica es eso: un puente entre mi historia personal y la de quienes encuentran en mis tapices un detalle que transforma su hogar.


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